El dilema suizo de extraditar, o no, una ciudadana vasca torturada en España Nekane Txapartegi

El dilema suizo de extraditar, o no, una ciudadana vasca torturada en España

Nekane Txapartegi, fue detenida en Zurich el 6 de abril pasado, en virtud de un pedido de extradición a España, que la acusa de terrorismo, por supuesta colaboración con la ETA, cargos que ella niega. Si Suiza la entrega, corre el riesgo de engrosar la lista de países sancionados por órganos europeos y de la ONU, a raíz no haber investigado indicios creíbles de tortura y habilitado extradiciones.

La Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH) ya condenó a España en siete casos de vascos que sufrieron apremios ilegales, mientras que en la ONU el Comité contra la Tortura (CAT) lo hizo por dos casos similares, y otro por el Comité de Derechos Humanos CDH), enumera Olivier Peter, el abogado helvético que representa a Nekane Txapartegi en la oposición al proceso de extradición, la cual ha pedido el asilo en Suiza como mejor defensa, solicitud presentada por la abogada Stephanie Motz.

En conferencia de prensa que acaba de celebrarse esta semana en Berna, sus defensores recordaron que una comisión investigadora del gobierno regional vasco realizó el inventario de 5000 casos de tortura entre 1960 y 2013, fruto de la política antiterrorista del gobierno español, que protege bajo un manto de impunidad a los miembros de las fuerzas de seguridad del Estado que la han perpetrado.

Consejera comunal hasta 1999 del partido vasco Herri Batasuna, Nekane Txpartegi fue entonces detenida durante cinco días incomunicada por la Guardia Civil, siendo brutalmente torturada en Madrid. Sufrió golpes, sofocación con una capucha de plástico, manoseos, violación sexual, privación del sueño, simulacros de fusilamientos y amenazas de aplicación de electrodos eléctricos, por su negativa a confirmar declaraciones ya preparadas por sus victimarios.

Juzgada a fines del 2007, fue condenada a 6 años y 9 meses de cárcel. En 2009 huyó a Suiza, donde comenzó a rehacer su vida. Pero antes dejó constancia en España de haber padecido la tortura, mediante una querella que contiene el testimonio de otros detenidos, e informes médicos que sostienen la verdad de sus dichos. Un certificado de la penitenciaria en Zurich donde se encuentra actualmente privada de su libertad, indica que sufre el estrés post-traumático, dolencia que padecen los torturados.

“No es posible aceptar un pedido de extradición fundado en declaraciones que fueron arrancadas bajo tortura. Suiza debe rechazarla, otorgándole a mi defendida el status de víctima de graves violaciones de los derechos humanos. Aceptar la extradición significaría violar el derecho internacional. Bélgica ya negó una petición similar de España. Espero que Suiza siga su ejemplo, le otorgue el asilo, y no se arriesgue a ser condenada por la Unión Europea o la ONU”, concluye su abogado Olivier Peter.

Juan Gasparini, Ginebra, Suiza.