Condenan a cadena perpetua en Suiza a ex-jefe de la policía guatemalteca Erwin Sperisen. Fotos: TRIAL 2014.

Condenan a cadena perpetua en Suiza a ex-jefe de la policía guatemalteca

El exjefe de la Policía Nacional Civil de Guatemala (PNC), Erwin Sperisen, de doble nacionalidad suiza y guatemalteca, fue condenado este viernes en Ginebra a cadena perpetua por los asesinatos de siete reos en la cárcel de Pavón mientras ejerció su cargo entre 2004 y 2007, en una sentencia leída por la presidenta del Tribunal Criminal de Ginebra, Isabelle Cuendet, ante una sala repleta de público y periodistas.

Sperisen fue condenado como autor directo de uno de los asesinatos y coautor de otros seis en dicha cárcel, el 25 de septiembre de 2006, y absuelto por la muerte de tres fugitivos de la cárcel de “El Infiernito” en 2005, por no haber estado en el lugar de los hechos e insuficiencia de pruebas de una “intervención directa”, dijo la presidenta en los casi ochenta minutos que duró la lectura de la sentencia, al cabo de tres semana de proceso oral.

“Estuvo en los lugares claves en los momentos claves”, precisó Cuendet respecto a la conducta de Sperisen, manifestando que el tribunal forjó la “íntima convicción” sobre su culpabilidad en las siete “ejecuciones extrajudiciales” de los reclusos, mediante fotos, videos, informes, y declaraciones de testigos, en particular de detenidos de Pavón que sobrevivieron a la toma del penal por las fuerzas del orden.

El testimonio del ex detenido de origen francés, Philippe Biret, quien acusó a Seperisen de haber abatido a sangre fría al preso José Abraham Tiniguar en Pavón, fue considerado creíble por el tribunal, de acuerdo a lo evocado en su interrogatorio durante la vista oral, y en concordancia con otras evidencias presentes en el expediente como la autopsia de Tiniguar, la cual reveló que había perecido por disparos de una sola persona y a quemarropa.

La teoría que las siete víctimas de Pavón perecieron a causa de un enfrentamiento con la fuerza pública, esgrimida por la defensa de Sperisen, fue rechazada por el tribunal, que para ello se basó en las autopsias de los siete cadáveres, muertos por disparos a corta distancia y de frente, en la cabeza y sobre torsos desnudos, que dejaron rastros de pólvora en la piel, y en ciertos casos ejecutados con las manos atadas mediante tiros de gracia mientras agonizaban.

El tribunal estableció que la escena del crimen de Pavón fue “maquillada” después de los asesinatos, los cuerpos fueron desplazados, algunos vestidos cuando antes habían sido vistos desnudos y reducidos por los agentes del Estado, presentados posteriormente en fotos ya muertos y con granadas en las manos, lo que no pareció verosímil por los siete jueces profesionales que integraron el tribunal, cuatro mujeres y tres hombres.

El tribunal estimó probado que existió una lista de 25 presos de Pavón, que sirvió para seleccionar a los detenidos que serían asesinados en la cercanía o dentro de la casa de uno de ellos, Jorge Estuardo Batres Pinto, allí acribillado a balazos, a quien se atribuía el liderazgo de los prisioneros, muertes que fueron obra de los “elefantes demoledores”, como se autodenominó el comando en cuya jefatura figuraban Sperisen y su segundo al mando Javier Figueroa.

El tribunal criticó la actitud de Sperisen durante el juicio, quien se mantuvo en “generalidades cuando se lo interrogaba sobre elementos precisos”, insistiendo que fue solo un “supervisor” del copamiento de Pavón por parte de la policía a su cargo, “inconsciente de la gravedad de los hechos”, con el agravante que era conocido, durante de la presidencia de Oscar Berger en aquella época, que las “ejecuciones extrajudiciales” eran asiduas, finalizó la presidenta Cuendet.

Entonces la esposa de Sperisen, presente en la sala, estalló en llantos. Los abogados de la defensa adelantaron que apelaran la condena, disponiendo de diez días para anunciarlo por escrito, y 20 días más una vez notificada oficialmente la sentencia, un recurso que debe formularse ante la Corte de Justicia de Ginebra, que de ser desestimado abre una segunda y última instancia de apelación ante el Tribunal Federal suizo, máxima instancia judicial de este país.

Juan Gasparini, Ginebra, Suiza.

 


 

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> Para dar seguimiento al juicio día por día, consultar: http://www.ridh.org/Cobertura_Sperisen/.